LA ESCUELA MENSTRUAL

Educación menstrual feminista, digna y emancipadora.

En favor de los
derechos menstruales

Alternativas menstruales

Menstruar es político. Nuestra experiencia menstrual tiene que ver con el contexto socioeconómico, la cultura, la educación y la identidad.

A lo largo de la historia, nuestros cuerpos han sido testigos del estigma, la vergüenza, el exceso de medicalización, la falta de recursos y las violencias de un sistema que nos quiso ignorantes y sometidas.

Hablar de soberanía corporal pasa por recuperar nuestro primer territorio perdido y derribar las estructuras que lo oprimen. Es urgente menstruar con conciencia, dignidad y placer.

La educación menstrual emancipadora es una herramienta de transformación social. Supone tomar nuestra autonomía, reducir la desigualdad y construir un relato más honesto y amable con lo que somos. Pasa por facilitar el conocimiento, romper con las jerarquías de saber, ocupar los espacios vacíos y silenciados. Significa desobedecer y validar nuestra vivencia menstrual.

En la Escuela Menstrual, trabajamos para garantizar los derechos menstruales. Dinamizamos propuestas que mejoren el conocimiento, la práctica y la gestión menstrual de las mujeres y las personas que menstrúan. Y facilitamos espacios formativos, preventivos y de reparación.

POR UNA EDUCACIÓN MENSTRUAL

ACCESIBLE, INCLUSIVA Y DIVERSA

Los valores de la Escuela

Incorpora la perspectiva de género, analizando y cuestionando las desigualdades asociadas a la menstruación.

Fomenta el reconocimiento de la salud menstrual como un derecho, trabajando para erradicar las violencias estructurales.

Diversidad

Se desarrolla desde una mirada inclusiva y respetuosa con la diversidad de cuerpos, vivencias e identidades de las personas que menstrúan.

Trabaja para desmontar tabús y estigmas asociados al ciclo menstrual, contribuyendo a la creación colectiva de un nuevo imaginario.

Promueve el acceso a información contrastada, veraz y adaptada a diferentes contextos, perfiles y colectivos.

Trabajo en red

Fomenta la participación y colabora con otros proyectos y entidades del territorio, entendiéndolos como agentes clave para la transformación social.

TE CUENTO SOBRE MÍ…

Soy María, quien está detrás de la Escuela Menstrual. Vivo en Barcelona. Soy periodista, educadora social y educadora menstrual.

Conocí la educación menstrual y la ginecología natural en el 2018, en Perú, donde viví por un tiempo. Desde entonces, me he formado como terapeuta menstrual y he facilitado círculos de mujeres, talleres y formaciones. He creado recursos pedagógicos y productos de autocuidado y recogida del sangrado, y he dinamizado iniciativas comunitarias, como el proyecto ‘Salud integral femenina en Centros Penitenciarios’.